Bien, la estupidez humana no tiene limite. Es una conclusión a la que uno llega despues de varios días con gente tocandote los cojones de una u otra forma… En la calle andando, conduciendo, en un chat, un foro… pero ya el colmo de los recolmos es una minucia, que te ocurre para colmar el vaso de agua. Os cuento:
Empiezo mi jornada laboral a las 10:00 y, a eso de las 10:30, mientras me encuentro “trasteando” un ordenador, se me acerca una chica e inicia ésta insulsa conversación:
Chica: Hola… ¿Te puedo preguntar una cosa?
Yo: Claro hija, dime…
Chica: Verás… ¿Tú conoces Velez-Malaga?
Yo: Si, claro, ¿Que ocurre?
Chica: No, nada… ¿Y conoces Torre del Mar?
Yo: Claro, pero… ¿Que ocurre?
Chica: Nada… ¿Y conoces la cofradía de “nosequé” del Rocio?
Yo: No, a tanto no llego…
Chica: Ah… bueno… ¿Quieres saber por qué te lo pregunto? (La respuesta era evidente)
Yo: Bueno, la verdad es que no… -Digo, medio sonriendo-
Chica: Es que de ahí es un niño que se llama Dani, que es mi intimo amigo, y quiero saber su messenger…
Yo: No hija, la bola del futuro me la he dejado en el almacén…
En definitiva… que hay seres humanos que tienen AMIGOS INTIMOS, y luego resulta que no tienen manera de localizarlo… ¡Vamos hombre! ¡NO INVENTES!


